'LATER'
EP.9: Miradas y luego...
- Sue- se dijo Yukino a si misma-. Por favor perdóname todavía todavía no puedo decirle a Sôichirô ¡Que él es tu padre!
Yukino no dejaba de pensar en lo ocurrido. Durante la comida, estuvo todo el rato metida en si misma, sin poder dejar de atormentarse.
Por otro lado, Sôchirô se había dado cuenta de que Yukino no estaba bien, y prefirió no decir nada.
Sin embargo, Sue era la única que había dejado de banda sus preocupaciones y se dedicaba a maquinar otra de sus trastadas.
- Oye Yukino- dijo de repente Sôichirô-.
Yukino tardó algo en reaccionar.
- ¿Eh?- dijo de repente-. ¿Decías algo Sôchirô?
- Eh... no... nada especial...
El resto de la comida se la pasaron completamente en silencio, cada uno inmerso profundamente en sus pensamientos
__________
Al otro lado de la ciudad, una joven de cabellos rubios hablaba por teléfono.
- Ah... sí claro...- decía-. Y que resultado...
- [...]
- Positivo... ya... sí claro, la semana que viene... muchas gracias...Sí, no se preocupe... Gracias de nuevo... adiós.
La joven colgó el teléfono. En su cara se reflejaba una expresión temeraria, aunque al mismo tiempo, intentaba asomarse una sonrisa.
- Positivo...- volvió a repetir la joven-.
Una lágrima se recorrió la cara. Sin saber por qué, la chica se tapó la cara con las manos y se ahogó en un mar de lágrimas.
__________
En casa de Yukino, Sue se había vuelto a dormir después de las emociones matinales. Mientras tanto, Yukino fregaba los platos y Sôichirô la miraba desde la mesa, preocupado.
- "¿Qué habrá querido decir con que era demasiado pronto?- pensaba muy intranquilo-. ¿Pronto para qué? Me preocupa Yukino. Desde eso que no ha vuelto a decir ni una palabra, si no era para contestar alguna pregunta. No se pero, su cara está... como sin vida, y tiene una mirada tan triste..."
- ¡Sôichirô!- Yukino había acabado de fregar y miraba de forma extraña a Sôchirô-.
- ¿Eh... qué?
- Llevas un buen rato mirándome fijamente y, la verdad, me estas poniendo nerviosa. ¿Qué pasa?
- No... nada- mintió-. Es que verás. Antes me has dejado bastante preocupado, y encima te has puesto a llorar tan de repente...
Yukino se dio cuenta de lo que intentaba decir Sôichirô, y cambió la expresión por la que había tenido anteriormente.
- Tranquilo. No es nada de lo que debas preocuparte- dijo Yukino desviando la mirada-.
En ese momento Sôichirô se levantó de golpe, apoyando las manos sobre la mesa y frunciendo en entrecejo dijo:
- ¡Claro que me importa!- Yukino pegó un pequeño bote al oír eso, y dirigió una mirada sorprendida y, a la vez, aterrada hacia otra mirada, más segura de si misma-. Yukino ¿es que no te das cuenta de lo preocupado que me has dejado con lo que me has dicho antes? Si sigo pensando por más tiempo, ¡me volveré loco!
- Sôichirô... por favor, no me preguntes sobre ese tema.
- ¡Pero dime al menos por qué!
- Porque es un tema muy delicado. Es... muy difícil de explicar. Y ya te lo que dicho antes... todavía es demasiado pronto. Por favor... entiéndeme. Aunque no sepas lo que es, con que me mires a los ojos te darás cuenta de que no te lo puedo decir por el momento.
Sôichirô miró profundamente a Yukino. Ahora, su mirada era como una suplica, como si pidiese a gritos que alguien la ayudara.
- Sôichirô... como te he dicho antes... tarde o temprano te enterarás de todo- hizo una pausa-, pero no se si sabrás perdonarme. Hasta entonces... no intentes sacarme otra vez éste tema..
Sôichirô tardó un rato en contestar, pero al final optó por una pequeña afirmación con la cabeza.
- Bueno pues... ¿qué te apetece ir a ver a Tsubasa?- dijo Yukino cambiando la expresión de la cara por primera vez en mucho rato-.
- ¿Pero no decías que no estaba?
- Pero es mediodía justo después de comer. Y con lo comilona que ha sido siempre...- se burlo Yukino-.
- También tienes razón- Sôichirô se acordó de lo glotona que era Tsubasa de joven, un rasgo que no había perdido al crecer-. Está bien. Vamos si quieres.
- Pues andando, que el tiempo es oro.
Yukino despertó a Sue, la cual se quejó de ser molestada.
- Vamos Sue, levanta ya- le insistía-. Te vas a quedar en casa de la abuela Miyako, que yo voy ha hacer unos asuntos.
- ¿Otra vez? Jolines mamá. Siempre estás igual. Si no es una cosa, es otra, y a mí siempre me dejas en casa de los abuelos. ¡No es justo! ¡Yo también quiero ir!
- Sue... entiéndelo, como acabamos de llegar de Kyoto, tengo que avisar a la gente con la que iba antes para que lo sepan.
- Tsk... pues llámales por teléfono- dijo Sue con cara de pocos amigos-.
- Er... es... esto...- Yukino se había quedado parada al escuchar a Sue y ahora una gran gota de sudor frío le recorría toda la nuca-. Esto... Sue, no te quejes tanto, que me recuerdas a cuando iba al instituto- Yukino, al decir esto, miró a Sôichirô muy tiernamente, cosa de la cual, éste no se percató-. Vamos, levanta ya que te llevo.
- Pero...
- No hay peros que valgan. La próxima vez ya veremos si vienes conmigo. Tendré que pensármelo bien...
- ¡Mamá! Quería preguntarte si ibas a ir vestida así.
En ese momento, Yukino se dio cuenta de que iba vestida muy de estar por casa, y decidió ir a cambiarse.
- Sôichirô, ¿puedes esperar un momento? Es que voy a subir a cambiarme de ropa.
- ¡Ah! Sí claro.
Yukino desapareció por las escaleras. En ese momento Sue se plantó delante de Sôichirô.
- ¡Sue! Me has asustado...- quiso disimulas Sôichirô, ya que se había quedado embobado mirando las escaleras por donde Yukino acababa de subir-.
- Esto... es que llevo un rato queriéndote hacer una pregunta.
- Ah... dime.
- Pues...- Sue volvió a poner su mirada penetrante y cruzó los brazos-. ¿A que estás enamorado de "Yukino"?
Sôichirô se quedó helado, tan helado que a Sue le pareció ver la palabra COLD (para quien no lo sepa, frío en inglés) detrás suyo. Pero al momento se puso colorado hasta las orejas.
- ¿Por qué me preguntas eso?
- ¡Te has puesto como un tomate! O sea que...
- ¡Yo no sigo enamorado de tu madre!
- Ah... o sea... que seguías enamorado...
- No... yo no...
- Siempre la has querido...
- Bueno...
- Y la seguirás queriendo...
- Bueno... siempre...
- Así que te lo he sacado todo.
- ¿Cómo?
- Eres muy fácil de enredar.
- ¿Fácil?
- Sí, aunque también te has delatado tú solito...
- ¿Delatado? ¿Fácil... de enredar?
- Sí.
- ¿Por qué?
- Pues porque te lo he sacado todo y no te has dado ni cuenta.
- ¿Todo?
- Sí.
- Pero... ¿Todo, todo?
- Claro.
- ¡¿Seguro?!
- Segurísimo.
- No se...
- Que sí.
- Hay madre... que habré dicho ya...
- Pues... no solo te he sacado que quieres a "Yukino", sino que también me has dicho que no has dejado de quererla nunca.
- ¡¿Eso he dicho?!
- En pocas palabras...
- Ahhg... ésta niña... ¡Has salido a tu madre! ¿Cómo puedes enredar a alguien de esa manera?
- ¿Ves?
- ¡No puede ser! Dos como Yukino... ¡Esto es el infierno!- decía Sôichirô acordándose de una Yukino adolescente-.
- Serán los genes...
En ese momento se oyó es golpe de una puerta al cerrarse, y a alguien bajando las escaleras. Sue y Sôichirô miraron hacia éstas, esperando a que apareciera Yukino.
- ¿Se puede saber de que demonios estáis hablando para que arméis tanto jaleo?- apareció una Yukino ya vestida y con el pero recogido, muy diferente a la cola mal hecha que llevaba antes-.
Sôichirô y Sue se quedaron mirando fijamente a Yukino: por una parte, Sôichirô se quedó embobado por el cambio que podía hacer Yukino en un momento; y por el otro, Sue observaba la escena, es decir, como Sôichirô, embelesado, miraba de forma un tanto peculiar a Yukino, y también miraba a ésta, que pasaba la mirada de su hija a Sôichirô sin entender nada.
- Bueno... ¿me vais a decir de que hablabais o nos pasamos el día?
En ese momento Sue y Sôichirô se miraron disimuladamente y luego giraron la vista en señal de disimulo.
- Nada mamá, es que...- empezó Sue buscando una excusa creíble-.
- Déjalo Sue, mejor no me contestes, no me quiero ni imaginar lo que le puedes haber soltado a Sôichirô.
- Ah... ¿seguro que no quieres saberlo?- dijo Sue provocando a su madre-.
- Pues no. No me fío de lo que digas... Porque eres tan...
- ¿Parecida a ti?
- ... maquinadora. Como lo era yo de pequeña.
- Ah...
- Yukino, no es por interrumpir pero, se nos va a hacer tarde.
- ¡Ah! Sí claro. Tienes razón- Yukino se puso la chaqueta y le dio a Sue la suya-. Vámonos antes de que se haga más tarde de lo que es.
- Lo que usted mande, "Yukino"- dijo Sue burlándose de su madre-.
- Te he dicho mil veces que no me llames así. Soy tu madre, y tienes que llamarme mamá.
- Y que mas dará...- dijo Sue con rebeldía-.
- Pues no da igual, porque aunque yo me llame Yukino, soy tu madre y me debes un respeto.
- Que sí, que sí. Déjalo ya y vámonos de unna vez.
Sôichirô, Yukino y Sue salieron de la casa y se introdujeron en el coche del primero. El viaje transcurrió en silencio. Al llegar a la casa Miyazawa, Sue bajó enseguida del coche.
- Sôichirô- le dijo Yukino al abrir la puerta para salir-. Espera un momento aquí que ahora vuelvo.
- De acuerdo.
Yukino siguió a Sue al interior de la casa. Al entrar se encontró a unas Tsukino y Kano que la miraban peligrosamente.
- ¿Qué... qué os pasa?- dijo Yukino algo asustada-.
- Yuki, hermanita... ¿Quién es ese con es que has venido en coche?- preguntó Kano-.
- Pu... pues...
- Si quieres que te diga la verdad, su cara de resulta muy familiar... Aunque, Yukino, no te preocupes, no se le ve muy bien y a lo mejor somos nosotras que nos estamos confundiendo...
Yukino se quedó completamente seria. Miraba a sus hermanas con una frialdad que ni Tsukino ni Kano habían visto en muchos años. Éstas, se apartaron cuando Yukino se introdujo en el interior de la casa, pero la siguieron, sorprendidas.
- ¿Por qué está aquí?- preguntó Tsukino-.
- Porque se a ofrecido a llevarme a casa de Tsubasa.
- ¿Ofrecido? ¿Qué ha estado en tu casa?
- Sí.
- Pero si no sabía donde vives.
- Sue se perdido y él la encontró.
- ¿Y sabía quién era Sue?
- No.
- ¿Y cómo te la ha llevado?
Yukino paró en seco, de los nervios. Se giró y le dijo muy severamente a sus hermanas:
- Se encontró a Sue sin saber que era ella. Se la llevó a su casa y allí, Sue encontró su cadena que yo había perdido en mi primer día de trabajo, y que Sôichirô había encontrado. ¿Satisfechas?
- Eh- dijeron a coro- sí.
Yukino saludó a su madre y seguidamente salió de la casa, se metió en el coche sin decir una palabra y se fueron.
__________
En el coche, Sôichirô miraba a Yukino de reojo, ya que notaba que algo le sucedía.
- Yukino... ¿ha pasado algo?
- ...- Yukino tardó en contestar-. Mis hermanas.
- ¿Tus hermanas?
- Sí. Te han visto dentro del coche y han comenzado a hacerme preguntas estúpidas.
Sôichirô prefirió no seguir la conversación. En el trayecto se hizo un silencio. Un silencio interrumpido por una lluvia cada vez más intensa.
Al rato llegaron. Sôichirô aparcó en un descampado que había cerca. La lluvia seguía incesante. En el interior del coche, Yukino mantenía si mirada fija en el cristal de su ventana, aunque éste estuviera empañado.
Sôichirô miraba a Yukino, extrañado por la reacción que tuvo al salir de la casa.
- Tengo un paraguas en el maletero, espera aquí que voy a cogerlo.
Yukino se limitó a asentir con la cabeza. Sôichirô salió del coche e intentó coger el paraguas lo más rápido posible. Se dirigió a la puerta de Yukino y se la abrió.
El suelo estaba encharcado y, Yukino, al poner el pié en el suelo, resbaló.
Sôichirô, en un acto reflejo, dejó caer el paraguas al suelo, la cogió por la cintura para que no se cayera, y la acercó hacia él.
Todo sucedió muy rápido. Yukino y Sôichirô se encontraron adentrándose en la mirada del otro.
Mil y un pensamientos empezaron a aparecer en la mente de Sôichirô, mientras que la de Yukino se quedaba completamente en blanco.
Transcurrieron los segundos, y aún seguían mirándose. Escasos diez centímetros separaban sus bocas. Un fuerte impulso llevó a ir acercándose más el uno al otro.
Tras pasado algún minuto, el deseo de saborear los labios del contrario se hacia aún más intenso.
Finalmente, sus bocas se rozaron, para adentrarse en un tierno pero, a la vez, apasionado beso.
Continuará...
[N. de L. : woooooooolas otra vez!!!! Incluso me sorprendo a mi misma de ver lo que estoy escribiendo en tan poco tiempo. ^^
pero bueno.. que tal las navidades!!!!?????
Diooooos que maleducada que soy... ^^UUUU
FELIZ NAVIDAD A TODOS!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
Espero que se lo hayan pasado tan bien como me lo he pasado yo ^^
Bueno, pero hablemos de otras cosas ke si vienen a cuento. Que os ha parecido ese capitulo???? Interesante eh????
Si... ya se... se que soy muuuuuy mala, pero es ke no tenía nada mas escrito en la libreta, y a partir de ahora tendré que dedicarme a continuar la historia. Asi que no se alarmen si tardo un poco mas en enviar los capitulos.
Por fin un besito no??? Jeje... ya tenía ganas, pero no se esperen cosas que no son... de momento no voy ha hacer escenas hentai, aunque no niego que a lo mejor más adelante si que las ponga (aunque no creo que me salga muy bien ^^UUUU)
Bien. Ah!! Se me olvidaba... quería pedirles un favor a todos aquellos que han leido mis fics hasta ahora, y que me han enviado algun mail. Me gustaría que me contestaran o que me puesieran algun dato suyo, ya que me han llovido los emails de mucha gente, y hay a veces que no se si he contestado a esta persona o no lo he hecho... y me sabe mal que haya gente que no haya recibido respuesta.
Bueno... visto que me enrollo de mala manera... os dejo a todoooooos
Comentarios y sugerencias a dark_hikari_87@yahoo.es o miaka87@3xl.net Sayonaraaaaaaaaaaa!!!!!!!!!!!!!!]