Kareshi Kanojo no Jijô
‘LATER'
EP.16: Engaños y proposiciones (primera parte).
El día estaba llegando a su fin. Había sido uno de los más agotadores que había tenido en mucho tiempo, no por esfuerzo físico, sino más bien por las tantas sorpresas que la habían invadido en la jornada.
Yukino entró en su casa i se introdujo, sin ganas, en su habitación después de dar las buenas noches a una muy extraña Sue. No hizo nada mas que dejarse caer en su lecho para reflexionar sobre lo que había sucedido durante el día. El repentino reencuentro con Seishi, la había sorprendido tanto que hasta se había olvidado que debía llamar a Rika.
-¡Rika!- masculló levantándose rápidamente- ¡Ostrás! Tenía que llamarla… pero es muy tarde… ¿Qué hago?
Yukino meditó durante unos momentos la opción de dejar la llamada para el día siguiente, pero dedujo que la psicóloga estaría muy ocupada con su trabajo y decidió telefonearla en aquel preciso momento. Sin más dilación, cogió el teléfono de su habitación y marcó el número del hotel. Solo esperaba que la atendiera alguien.
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Rika se encontraba sumida en un sueño un tanto intranquilo. Se había quedado dormida encima de la cama, aún vestida, esperando la llamada que Yukino le prometió que le haría.
El ruido ensordecedor del aparato telefónico, la despertó de aquel incomodo sueño e hizo que recordara el motivo por el cual se encontraba de aquella manera en su lecho.
Atendió el teléfono después de unos cuantos molestos timbrazos y con la voz claramente soñolienta, escucho lo que la recepcionista le dijo.
- Señora Isuzu, lamento molestarla tan tarde, pero tiene una llamada de parte de Yukino Kairi. Yo le dije que era muy tarde, pero insiste en que usted esperaba esa llamada. ¿Quiere que se la pase?
Rika bostezó silenciosamente antes de contestar a la mujer, claramente impaciente.
-Esto… sí. Hace rato que debería haberme llamado. Gracias.
Después de una cortés despedida por parte de la joven, se oyó como al otro lado del teléfono, la llamada se cortaba para dar paso a otra.
- ¿Rika? - la voz nerviosa de Yukino se oyó al otro lado de la línea-. Siento llamar tan tarde - suspiró-. Hoy ha sido un día, en verdad, muy largo para mí y… se me fue el santo al cielo.
-Tranquila, no tientes porque excusarte. Pero…- intentó calmarla. Hizo una pausa antes de de proseguir-. Me gustaría que me contaras la verdad Yukino. Se que guardas algo, algo más a parte de lo que me has contado, y me gustaría saber el qué. No pienses que soy una entrometida y una chismosa, pero te conozco desde hace años y antes que nada, eres mi amiga.
Rika oyó un resoplido por parte de la profesora. Esperó un rato, en silencio, hasta que Yukino habló.
- ¿Qué quieres saber? - suspiró resignada-.
-Para empezar… ¿Quién es Seishi Hato?
- Es… - dudó un momento-. Era un compañero mío en la Universidad de Kyoto. Lo conocí el mismo día en que empecé las clases. Siempre nos hemos llevado bien, pero se enteró de que estaba embarazada y me ayudó en todo lo que pudo: los estudios, y no solo eso, me acompañaba al médico, en casa… era mi mayor apoyo, mi confidente y mi mejor amigo.
-¿Sabía de la existencia de Sôichirô? ¿De todo lo que pasó con él?
- Sí. Se lo conté cuando… me dijo que me fuera con él a París.
-¿A París?- se sorprendió Rika-.
- Sí. Le dieron una beca para estudiar allí. Me dijo que me fuera con él. Para entonces, Sue tenía poco más de seis meses.
-¿Qué pasó al final?
- Pues que le conté sobre Sôichirô. Todo lo que pasó, inclusive… el porqué rompimos.
Rika dudó unos momentos en preguntar, pero al final tuvo que hacerlo. Hablar era lo mejor para Yukino.
-Yukino… ¿Por qué rompisteis Sôichirô y tú? Los dos os queríais, y todos pensábamos que acabaríais casados. ¿Qué fue lo que pudo pasar para que acabarais con esa relación, de la noche a la mañana?
La profesora, en esos momentos, tenía una lucha interna con ella misma. ¿Qué podía decirle? Sabía que a Maho, por ejemplo, podía mentirle fácilmente, pero… no a Rika. A ella era imposible.
-¿Yukino?- la psicóloga la sacó de sus pensamientos-. ¿Piensas evitar responder el resto de tus días?
- ¡Lo siento! Pero… - hizo una pausa- , todo pasó muy rápido y… lo recuerdo tan claramente como si fuera ayer. Y aunque ya se lo haya explicado a Seishi, ¡tú conoces a Sôichirô! A diferencia de él, sabes como es. Y eso te puede hacer ver una faceta diferente a la que conoces. Me da miedo que puedas decepcionarte con respecto a Sôichirô.
-Yukino. Aunque tenga veintiocho años, llevo tiempo trabajando como psicóloga. Créeme, si tuviera que dejar de hablar a cada persona que me ha decepcionado o me ha mostrado una cara oculta de si mimo que no me gusta, ten por seguro que no tendría amistades.
Una risita se oyó al otro lado del teléfono, y Rika se dio cuenta de que la broma dicha involuntariamente había podido levantarle el ánimo.
- No había pensado en eso - expresó la profesora, aún sonriendo-. Tienes razón. Aún así, prefiero explicártelo el sábado cuando vengas. Creo que es mejor hablarlo en persona que por teléfono. ¿No crees?
-Sí… tienes razón.
- Entonces, nos vemos el sábado.
-De acuerdo. Que pases buena semana.
- Igualmente. Adiós.
- - - FIN DEL FLASHBACK - - - - - - - - - - (N. A.: creo que me he pasado de largo ¬¬UUUU)
Sentada aún en su cama, después de media hora de meditar sobre lo hablado con Yukino, Rika se levantó y se preparó para acostarse, sin quitarse en ningún momento el tema que le rondaba por la cabeza.
-“¿Qué puede haber pasado para que rompieran esa relación, después de cuatro años de noviazgo? No puedo imaginarme qué, pero… tuvo que ser algo grande, si Yukino no quiso saber nada más de Sôichirô, aún estando encinta… no se que pensar”
Y así, con esas reflexiones en mente, se dejó caer en los brazos de Morfeo.
-o-o-o-o-o-o-o-o-
Era temprano. El sol iluminaba las calles, invadidas de coches y de gente que salía ha hacer la compra matutina.
Sôichirô se despertó sobresaltado. No había dormida bien esa noche, y en vista del éxito por intentar conciliar un sueño apacible, se levantó de su lecho, fue al baño y se despejó con una ducha de agua fría.
Cuando salió miró la hora. Apenas eran las ocho de la mañana. Aquel día hacía clase a partir de las diez, así que tenía hora y media para esperar a dirigirse al trabajo.
Salió de su habitación y fue a la cocina. La noche anterior no había cenado y su estómago ahora reclamaba de alimento.
Después de recoger el correo y sentarse a tomar un café bien cargado, mientras miraba la primera plana del periódico, sin nada que le llamase la atención, Sôichirô se encontró realmente aburrido.
Volvió a coger el noticiero de aquella jornada y la abrió para observar su contenido.
Cuando había logrado encontrar una crítica interesante, el sonido del timbre lo sacó de la lectura.
Extrañado, dejó el periódico a un lado y se dirigió a la puerta.
- “Seguro es el portero para informarme de alguna junta de vecinos” - pensó con fastidio mientras corría la cerradura.
Con una tranquilidad asombrosa, abrió la puerta y se encontró con que su aparente calma, no era inquebrantable, ya que de buena hora, habían conseguido sorprenderle.
-Hola Sôichirô- dijo una voz maduramente femenina-. Hacía mucho que no nos veíamos.
El aludido no contestó. Seguía observando a aquella mujer, de mirada firme y decidida, de la que hacía mucho que no sabía nada.
-Supongo que no te esperabas verme aquí. ¿Puedo pasar?
Sôichirô dudó unos instantes, pero reaccionó al momento.
-Por… por supuesto, señora.
El entrenador de kendo dejó pasar a la mujer, aún con cara de asombro.
Se dirigieron al salón y Sôichirô ofreció asiento educadamente.
-¿Cómo sabe mi dirección?
-Llamé esta mañana a la universidad y me la dieron. Espero que no te importe.
-En absoluto. Pero… ¿podría saber el por qué de su inesperada visita? Nunca se ha interesado en mí desde… desde que Yukino se fue.
-Bueno, ya se que no he sido muy cortés contigo, ni me he preocupado en todos estos años de tu paradero pero… vengo a decirte algo importante, algo que debes saber de una vez por todas.
Sôichirô frunció el ceño extrañado. ¿Cuán importante debía de ser el tema para que hubiera acudido a verle Miyako Miyazawa?
-o-o-o-o-o-o-o-o-
El ambiente en la universidad aquella mañana no ayudó a mejorar el ánimo de Yukino. Los exámenes empezaban a la semana siguiente y grupos de alumnos entraban y salían de las aulas para dirigirse, seguramente, a la biblioteca o a su lugar de estudio habitual.
La sala de profesores no era una excepción. Todos corrían de un lado para otro, preparando dichos controles mientras que la única fotocopiadora de la sala casi echaba chispas.
Como Yukino, desde pequeña, hacía las cosas con antelación, tenía preparados los exámenes desde hacía días, así que, para ella, escaseaba el trabajo.
Al ver que nadie la requería, más que nada porque ni se daban cuenta de su presencia, decidió que se iría al departamento, solo para poder calmar su dolor de cabeza que iba en aumento, aún sabiendo que se podía encontrar con su compañero.
- “Dios…” - pensó entrando en la sala-“, esto me recuerda a las competiciones deportivas o los festivales del instituto…”
Ahí se percató de que no había nadie más en el cuarto y se sintió más relajada.
Tranquilamente, ante el silencio del lugar, se dirigió hacia el tablón de horarios que compartían Sôichirô y ella, y vio como el entrenador de kendo no haría acto de presencia hasta poco antes de las diez. Eso le daba tiempo para poder pensar más tranquilamente a solas.
-o-o-o-o-o-o-o-o-
- ¿Así que has hablado con ella? - una voz femenina se oía al otro lado del aparato telefónico-.
-Sí- Rika se encontraba en su despacho de la consulta, sin trabajo a tan tempranas horas-. Y no es solo eso, me he enterado de algo, creo que bastante… importante, y que ninguno de nosotros nos imaginábamos- confesó a psicóloga, sin saber de la consciencia de Tsubaki Sakura del problema de la profesora desde un principio-.
- ¿Ah sí? Y si no es mucho preguntar… ¿Qué es eso que no nos podíamos imaginar?
-No se si deba decírtelo, Aya. Es un problema suyo. Bueno, y de Sôichirô, pero no creo que tenga que ser yo quien te lo explique.
- Está bien, está bien - contestó conforme-. No te insistiré pero… es que no se cuando veré a Yukino. Ni siquiera he hablado con ella.
-Pues sabe tu teléfono. No te inquietes que seguro que te llama un día de estos.
- Quién sabe…
-Seguro que no se ha dado cuenta. La he visto muy despistada, y tiene mucho en que pensar. Así que no te extrañes, ¿vale?
- Ok, ok.
-Oye, te tengo que colgar. Me dicen que ya ha llegado mi paciente.
- ¿Otra vez la señora Kino? ¿Es que no se cansa de pagarte?
-Hago bien mi trabajo, aunque no lo creas. Te dejo que escribas otra obra maestra.
- Jajaja… ya esta en proceso. ¡Nos vemos!
La castaña colgó el teléfono y meditó unos segundos antes de levantarse con su carpeta y dirigirse a la sala donde la esperaba su paciente.
Continuará…
[Notas muy inoportunas (e importantes) de la autora]: Nihaaaaaaao!!!
Weno weno weno… aquí otro capítulo, pero no me voy a enrollar en las notas de autora… (Por una vez en la vida).
Decir que… en realidad este capítulo no acababa aquí, que era el doble de largo (16 pags. pa' ser exactos y sin notas de autora), pero era demasiado largo, como ya he dicho, así que lo corté por la mitad.
No os enfadéis conmigo pero… no pondré el siguiente capítulo hasta dentro de alguna semana [hikari se tapa con lo primero que pilla delante para no recibir los tomatazos, bombas, etc. De la gente que la abuchea].
Perdón para los que leáis la historia, pero es que ahora mismo, como no estoy de exámenes, he aprovechado y he escrito todo lo que he podido. Y si publicara los dos ahora, no tendríais el 18 hasta finales de noviembre, por lo menos. Y encima teniendo otro fic a medias el cual tengo que continuar… Así que este me lo guardo, y os lo publicaré el mes que viene para que no tengáis que esperar tanto. ¿Me entendéis? ¡Espero que si!!
Bueno… ¿Qué será eso tan importante que le tiene que decir Miyako a Sôichirô? Jejeje… lo siento pero tendréis que esperar. El final está muy próximo, y de aquí a dos capítulos (si no me vuelvo a alargar en escribir) se descubrirá todo, así que seguid leyendo como hasta ahora.
Como ya sabéis todos mi mail es hikari_87@hotmail.com ¡Quiero los comentarios!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!! Que hace mucho que no me enviáis mails TT.TT y ahora tengo el ordenador hecho un asquito (me tienen que comprar una memoria nueva… U.U)
(No se como lo hago, pero siempre me acabo extendiendo en las notas de autora ^^UUUU)
¡Hasta la próxima!!! Sayônara
Hikari Katsuragi ][ Lúthien Alcarin of Shadydowns