Kareshi Kanojo no Jijô
‘LATER'
EP.22: Diario de una estudiante.
10 de noviembre
Querido diario…
Hace algunos días que no escribo, pero es que, a parte de no tener mucho tiempo con la universidad, he tenido problemas con Sôichirô. No entiendo qué le pasa. Está muy raro desde hace algunos días. Hoy he intentado hablar con él pero se ha negado rotundamente. ¿Por qué se cierra de esa manera? No me deja preguntarle nada. Creí que ya habíamos pasado por esa etapa. En el instituto también pasó por eso, y no me dejó ayudarle. Creo que esta vez es lo mismo. ¡Pero yo quiero ayudarlo! ya no se que hacer. Estoy completamente en blanco. Creo que hasta lo he probado absolutamente todo, pero no me deja “acercarme” a él. Tengo que analizar mejor la situación.
……………………………………………
15 de noviembre
Desde que escribí la última vez no ha cambiado absolutamente nada. Bueno, tal vez que Sôichirô está aún más frío y distante que nunca. Estoy muy preocupada, porque no avanzamos nada. Más bien vamos marcha atrás y yo no quiero eso. Ya no quedamos, no me llama y cuando yo lo hago no contesta a mis llamadas. Creo que incluso ha dejado de ir a la universidad. He intentado hablar con él de nuevo infinidad de veces en estos cinco días sin ningún resultado, aunque he conseguido que me evite e incluso que me eche de su casa. ¡Ya no aguanto más! Estoy desesperada. Creo que de esta no lograremos salir, ¡y yo no quiero perderle! ¡Lo amo con toda mi alma! Si lo dejamos… no se que sería de mí.
……………………………………………
18 de noviembre
Ahora si que se ha acabado todo. Lo nuestro no tiene arreglo. Menos con lo ocurrido esta tarde. Estaba yo sola en casa estudiando y ha venido Tonami. Se ve que se había peleado con Tsubaki y quería desfogarse, pero ha venido Sôichirô más tarde y cuando ha visto a Tonami se ha puesto hecho una furia. Se han puesto a pelear y… ¡Dios mío! No quiero ni recordarlo. Ha sido terrible. He intentado separarles pero no he podido y ha venido Tsubaki que me ha intentado ayudar…
¿Por qué me ha tenido que pasar esto a mí? Hace un año nunca hubiera pensado que acabaríamos tan mal. Encima que de la pelea he sido una de las que ha salido más malparada. No quiero recordar nada. Quiero olvidarlo, quiero olvidarlo. ¡¡Quiero olvidarlo!! ¿Por qué me ha hecho esto? Estaba tan fuera de sus cabales… no parecía él, era otra persona… ¡Ese no era el Sôichirô que yo conocía! Todo es una pesadilla. Esto no está pasando…
……………………………………………
28 de noviembre
No se que hacer… estoy teniendo una semana horrible, parece una autentica pesadilla. Estoy en plenos exámenes y no puedo concentrarme. Para colmo, Sôichirô no para de llamarme y venir a casa. Claro que yo no contesto ni le veo. Que curioso. Cuando yo quería verle, él me evitaba y ahora que no quiero, es él el que me busca a todas horas. Quien lo iba a decir.
Le he contado todo a mi madre. Cuando lo he hecho se ha quedado de piedra. ¡Si vieras, su cara parecía un mapa! Me parece que no se lo esperaba de él. Bueno, no es la única, yo tampoco lo esperaba.
Tsubaki ha venido todos los días a verme. Incluso ha faltado a clases para venir. Se preocupa demasiado por mí. Nunca la había visto tan alterada. Y me sorprendió cuando me dijo que se había reconciliado con Tonami. ¡Si siempre que se pelean están semanas sin hablarse! Y acabamos alguno de nosotros haciendo de intermediario entre los dos. Son tal para cual.
A parte, toda esta situación me esta afectando físicamente porque últimamente me han estado dando mareos, ayer incluso me desmayé. Mi madre dice que debe ser el estrés por todo lo que se me esta juntando pero… yo creo que hay algo mas. Sospecho algo, y a medida que pasan los días mi sospecha se hace más grande. Hoy he ido al medico, más que ir porque mamá me ha obligado, lo he hecho para salir de dudas. Si… si es verdad lo que pienso todo se complicará aun más.
……………………………………………
3 de diciembre
Estoy perdida. Todo se ha acabado complicando. Estaba en lo cierto. Ayer tarde fui a buscar los resultados de las pruebas médicas y tenía razón. Estoy embarazada. Voy a tener un bebé.
No es que la noticia no me alegre, porque siempre soñé con ser madre algún día… pero no en estas circunstancias. Ahora si que ya no se que hacer.
Debería decirle todo a Sôichirô, pero… si se lo digo me veo obligada a reconciliarme con él, y eso… me da miedo. Tengo miedo de su carácter, ha cambiado tanto en tan poco tiempo… que ya no me encuentro segura cuando estoy con el. No es que haya dejado de quererlo ¡¡no!! ¡¡Si yo lo sigo queriendo como siempre!! Pero… ya no se que pensar de él.
Dentro de dos días es la boda de Tsubasa y Kazuma y… por muy pocas ganas que tenga de ir tengo que hacerlo, ya que soy testigo, pero lo que temo es no poder controlarme con Sôichirô.
También hay otro tema, que es que en la universidad me han dicho que me ofrecen plaza en la Universidad de Kyoto, ya que allí se formaron los mejores profesionales en mi carrera y creen que sería mejor que estudiara allí los tres años de carrera que me quedan pero… no se si irme… sería una buena ocasión para escapar de todo y hacer vida nueva auque estaría huyendo.
Pero no tengo otra opción. Sino… Sôichirô se enterará de mi embarazo y querrá hacerse cargo y no quiero que pase de nuevo lo mismo.
He tomado una decisión y no hay marcha atrás.
……………………………………………
Sôichirô quedó paralizado. No podía creer lo que veían sus ojos. Todo ese tiempo, había sido engañado. ¡Era padre! ¡¡Y Sue era su hija!! Levantó la vista y miró a la niña que lo veía tímidamente con la cabeza gacha, mientras jugueteaba con sus manos nerviosamente. La observó unos momentos antes de volver a dirigir sus azulados ojos de nuevo al diario.
Se percató de que, por aquel entonces, Yukino había sufrido mucho. No tuvo a nadie en Kyoto, a parte de su abuelo, que la ayudara. Decía que lo hizo todo por su hija, que quería lo mejor para ella, pero…
…lo había engañado. Se había ido sin decirle que iban a tener un hijo por culpa de… esa maldita pelea, y de sus endemoniados celos. Entendía lo que podía sentir ella en esos momentos: temor, nerviosismo, indecisión… pero, al menos, debió decirle la verdad un poco mas adelante. ¡Pero no! ¡Esperó ocho malditos años! ¡Y al volver ni siquiera lo avisó! Se enteró por casualidad. Y cuando tuvo la oportunidad de decirle todo lo había vuelto a mentir y había sido su hija, ¡su propia hija!, de poco menos de ocho años, la que le hizo ver la verdad. ¿Cómo había estado tan ciego? Inclusive Asaba lo sospechaba y al decírselo, él lo había tachado de loco, cuando era cierto.
Yukino… entendía que hubiera tenido miedo de lo que pudiera pasar si le contaba la verdad, pero sabiendo que el había cambiado, que la quería con locura y que también estimaba a Sue, ¿cómo no le contó? ¿Cómo pudo seguir callada? No entendía nada. Se había comportado de forma rastrera. Habia sido engañado y ultrajado y ahora se sentía dolido. Dolido porque no pudo estar con su hija. No había compartido nada con ella, y la niña había ido creciendo con la idea de que no tenía padre. Y ella también se enteró por medio del diario. ¡Con siete años! Era injusto. Yukino no tenía por qué hacerlo. ¡Él era el padre y tenía derecho a saberlo!
Cerró el cuaderno y se levantó con él en la mano. Rodeó la mesa y se arrodilló delante de la pequeña para poder verla mejor. Ella seguía con la cabeza gacha. Sôichirô le levanto la cara para que lo mirara y se sorprendió al ver que estaba llorando. Unas lágrimas tristes y silenciosas surcaban sus bellos ojos y cruzaban sus mejillas, levemente teñidas de rojo. A Sôichirô se le partió el alma al verla. Parecía tan frágil, desprotegida… tan igual a su madre y a la vez tan diferente. Recordaba que Yukino también lloraba de esa manera y también hacía eso con las manos.
La niña lo miro un poco temerosa y se encontró con la tierna y paternal sonrisa de Sôichirô. Éste le limpió las lágrimas derramadas y luego le acarició el pelo suavemente mientras se sentaba a su lado.
-No llores- le susurró con firmeza en un intento de calmarla.
Sue lo miro un poco sorprendida. Se esperaba que empezase a preguntare cosas, y ella no se sentía capaz de aguantar mucho a ese interrogatorio. Pero en vez de eso se encontraba con el consuelo y el cariño de su padre, y lo único que atinó ha hacer fue abrazarle con fuerza mientras daba rienda suelta a su llanto.
-Papá… papá… papá, papá…- la niña le llamaba con desespero y congoja, como intentando llenar el vacío que le había provocado no tenerlo tiempo atrás.
Sôichirô sintió una punzada de felicidad en el pecho al oír las palabras de la niña, pero siguió acariciándole el pelo intentando reconfortarla.
-Sue, vamos. No llores. Ya todo esta bien.
La pequeña levantó su cara y lo miró con ojos llorosos.
-Pero… tú te vas y…
-¿Cómo sabes eso?- preguntó con sorpresa.
-Es que… han venido unas amigas de mamá a casa y las he oído. Por eso he venido. También se la mentira que dijo mama, y no me gustó nada- confesó cruzándose de brazos y poniéndose de morritos en una mueca muy graciosa.
-Vaya- solo pudo decir Sôichirô, sonriendo. Al momento enserió su expresión mientras empezaba a meditar. ¿Qué hacer?-. Sue, tu madre esta en casa, ¿no?
-Sí- afirmo terminando de limpiarse las lágrimas-. ¿Por qué?
-Porque vamos a ir ha hacerle una visita- sentenció levantándose del lugar y, cogiendo el diario que anteriormente había dejado en la mesa, le tendió la mano a su hija-. ¿Vamos?
Sue cogió su mano y dio un saltito para ponerse de pie. Luego, Sôichirô la levantó en brazos y la abrazó. Hacia rato que deseaba hacer eso y Sue se dejó abrazar, haciéndolo ella también. Al separarse le estampó un sonoro beso en la mejilla haciendo sonreír al “reciente” padre.
-o-o-o-o-o-o-o-o-
-Deberías ir- Rika intentaba convencer a su amiga-. Sabes que se va mañana. Te lo he dicho yo e incluso él, sin querer hacerlo. También sabes que es tu deber decirle la verdad, por tu bien y por el de tú hija. Yo se que es difícil decirlo, me han confesado cosas peores, pero has dejado pasar demasiado y si ahora se entera por otra persona antes que por ti, creo que le dolerá más.
-No se, Rika. No me atrevo. Soy una cobarde.
-Pero sabes que tienes que hacerlo. Trágate la cobardía y el orgullo y cuéntaselo todo de una buena vez. ¡Es lo mejor! Y hazlo antes de que llegue Sue. Le darías una gran sorpresa.
-Por cierto… ¿Dónde esta Sue?- preguntó Seishi, extrañado.
-Ha ido a casa de una amiga hace un rato. Antes de que tú llegaras- explico Aya.
-Bueno, yo sigo sin creer todo esto- saltó Tsubasa-. Es que no me entra en la cabeza, así tan de golpe- suspiró tocándose las sientes-. Necesito asimilarlo.
Hubo sonrisas generales ante el tono intencionado que había usado la rubia. Siempre acababa sacándoles una sonrisa a todos si se lo proponía, ya fuera un momento triste o tenso. Era… como el alma del grupo.
Las risas fueron cortadas al oír el timbre, avisando a todos de la presencia de alguien en la entrada. Todos miraron hacia la puerta que daba al recibidor y luego hicieron lo mismo pero a Yukino.
-Será Sue- dijo simplemente, Seishi.
-No puede ser- negó la profesora levantándose de su asiento y yendo lentamente hasta la puerta-. Ella nunca pica al timbre, tiene llave.
El silencio volvió ha hacerse presente en toda la casa. Algunos estaban expectantes por saber quién era, otros no hacían mucho caso a eso y se limitaban a mantenerse en silencio. Al momento, un grito de exclamación por parte de la dueña de la casa les hizo a todos dirigirse hacia dicha entrada, sorprendiéndose al instante.
-o-o-o-o-o-o-o-o-
Entró al recibidor con temor. No sabía porqué. Tal vez sí que era Sue, que se había dejado la llave, o Maho, o incluso un vendedor a domicilio. ¡Cualquiera! ¡No tenía porqué, precisamente, ser él!
Pero había algo que le decía que esa visita no le iba a gustar. No sabía si era su instinto o un sexto sentido, pero tenía un mal presentimiento.
Después de haberse parado delante de la puerta un momento, negó con la cabeza y puso su mano en el pomo de ésta, suspiró un momento y la abrió, como intentando quitarse de la cabeza falsas ideas.
Pero no sabía cuanta razón había tenido al pensar eso.
I couldn't tell you why she felt that way -- No pude decirte por qué ella se sentía así
she felt it everyday -- lo sentía cada día
And I couldn't help her -- Y no pude ayudarla
I just watched her make – yo solo la observaba cometiendo
the same mistakes again -- los mismos errores otra vez
Allí, enfrente suyo, se encontraba la persona a la que tanto temía, pero que al mismo tiempo deseaba ver. Sentimientos completamente contrariados, pero que se agolpaban en su corazón y en su cabeza, intentando ganar una batalla por el más fuerte.
Sus ojos gris azulado la miraban, escudriñándola a ella y a su mente. Yukino tenía la impresión de que podía llegar a leerle la mente en ese mismo momento pero se quedó paralizada al verlo allí, de pié enfrente suyo, tan atractivo como siempre y con esa expresión neutra en la cara que tanto había visto últimamente.
What's wrong, what's wrong now? -- ¿Qué esta mal, qué esta mal ahora?
Too many, too many problems -- Demasiados, dem asiad os problemas
Don't know where she belongs -- No sabe a donde pertenece,
where she belongs -- donde pertenece
No dijeron nada durante unos momentos. Tan solo existía la conexión visual que se había establecido al ella abrir la puerta. No había mentiras, no había problemas, ni peleas ni engaños… ni estaban en el recibidor de su casa. Tan solo existían ellos dos y nadie más. Ni siquiera su hija, que se encontraba al lado de él.
Un momento… ¿Al lado de él? ¿Qué hacía Sue al lado de su padre? Debía estar en casa de una amiga y además… ¡La llevaba cogida de la mano! ¿Qué estaba pasando?
La atmósfera que reinaba desapareció al darse cuenta de la presencia de la niña. Traía una mirada triste, entre arrepentida y melancólica, difícil de describir. Sus preciosos ojos estaban enrojecidos, señal de que había llorado. ¿Cómo era posible? ¡Sue nunca lloraba! ¡Ella misma la había visto hacerlo en contadas ocasiones!
Después de un rato de asombro, los miró a ambos, pasando de uno a otro, sin entender nada.
-¡Sôichirô! ¡Sue!- gritó, atrayendo a sus invitados en el interior de la casa-. Pero… ¿Qué hacéis aquí? Sue… ¿tu no estabas en casa de una amiga?- miró a su hija sin entender nada, pero con cierto temor creciendo en su pecho.
She wants to go home, but nobody's home -- Quiere ir a casa, pero no hay nadie en casa
It's where she lies, broken inside -- es donde ella se tumba, rota por dentro.
With no place to go -- sin sitio a donde ir,
no place to go to dry her eyes -- sin sitio donde ir a secar sus ojos
Broken inside -- rota por dentro.
La niña la miró de reojo y con un miedo palpable a simple vista. Estaba claro que su madre se temía algo, pero no sabía como confirmarle esos temores. Finalmente se soltó de la mano de su padre y se puso enfrente de la pelirroja, con la cabeza agachada.
-Lo siento, mamá- empezó con un murmullo-. Pero ya no podía aguantar más. Se que no tenía que hacerlo si tú no querías, pero… es que… no quería que él se fuera- se abrazó a las piernas de su madre dando, de nuevo, rienda suelta a sus lágrimas-. Lo siento…
Yukino la miró extrañada por su comportamiento. ¿Qué sucedía? Sue nunca se comportaba así, y menos delante de tanta gente. ¿Por qué lo hacía? Miró a Sôichirô como buscando respuestas, pero solo recibió de él una mirada de reproche que le impactó. ¿Y si…?
Open your eyes and look outside -- Abre los ojos y mira fuera
find the reasons why -- encuentra las razones de porque
You've been rejected -- fuiste rechazada,
and now you can't find what you left behind -- y ahora no encuentras lo que dejaste atrás.
No dijeron nada, tan solo se miraban. Otra vez la conexión había aparecido, pero esta vez si tenían presente el lugar en el que estaban y lo que querían cada uno por su parte.
Sôichirô se acercó levemente y le lanzó el diario a la profesora, igual que en su momento hiciera ella a él con uno de sus trabajos (*). La mirada escrutadora seguía en él, y Yukino empezaba a entender.
Miró el cuaderno que había cogido en acto reflejo, rezando por que no fuera lo que pensaba. Pero no sirvió absolutamente de nada. Había pasado lo que sus amigas tanto le habían advertido y ahora ella ya no podía hacer otra cosa que lamentarse por haber sido tan idiota.
-…Sôichirô… deja que…- empezó a hablar la pelirroja, pero no pudo continuar.
-No digas nada- interrumpió con seguridad el profesor-. No intentes excusarte porque no puedes.
-Pe-pero…
-¡¡Cállate!!- le espetó haciendo que se sobresaltaran todos los presentes-. ¿Por qué, Yukino? ¿Podrías explicarme el por qué?
-…
-No puedes porque no tienes argumentos. Y lo de que tenías miedo no me sirve. Has tenido ocho años, ¡OCHO AÑOS!, para decidirte y quitarte esos miedos que tanto te amargaban y contarme la verdad, pero no lo has hecho. ¡Ni te dignaste a avisarme de nada! ¿Cómo crees que me siento? Y para colmo, ahora, después de todo lo ocurrido, no eres tú la que me lo dice, ¡¡sino mi propia hija!! ¡¿Cuándo planeabas decirme que soy padre?! ¿Cuándo ella se graduara en la universidad? ¿O cuando fuera a casarse? ¡Vamos! ¡¡Habla!! ¡Ahora te escucho!- finalizó con un cierto deje de ironía mezclado con amargura.
Be strong, be strong now -- Se fuerte, se fuerte ahora
Too many, too many problems -- tantos, tantos problemas
Don't know where she belongs -- no sabe a donde pertenece,
where she belongs -- donde pertenece
El silencio reinó de nuevo en el recibidor. Todos los presentes miraron la escena con sorpresa. Ya era demasiado tarde para intentar convencer a Yukino, pero… ahora deberían ayudar en todo a la perjudicada e intentar hacer entrar en razón a un, bastante desbocado, Sôichirô Arima.
Seishi dio un paso adelante y se colocó a la par con Yukino, quien había empezado a derramar lágrimas involuntarias aún sin hacer ningún tipo de muestra de debilidad a parte de esa, que no podía controlar de ninguna de las maneras. El rubio miró fijamente y con decisión a Sôichirô. No permitiría que hiciera daño a su amiga.
She wants to go home, but nobody's home -- Quiere ir a casa, pero no hay nadie en casa
It's where she lies, broken inside -- es donde ella se tumba, rota por dentro.
With no place to go -- sin sitio a donde ir,
no place to go to dry her eyes -- sin sitio donde ir a secar sus ojos
Broken inside -- rota por dentro.
-¿Cómo has podido hacerme esto? ¿Por qué te has comportado así? ¡¡No lo entiendo!!
-¡¡Ella no tiene la culpa!!- el chico salió en su defensa-. Tu no sabes lo mal que lo ha pasado.
-Pues yo no lo habré pasado tan mal durante los años… ¡Pero lo estoy pasando ahora!! ¡¡Todo de golpe!!
Hubo otro silencio. Todos miraban expectantes a los dos chicos esperando su siguiente movimiento.
-Por favor Seishi… no te metas- le suplicó la pelirroja llamando la atención de todos y haciendo que el aludido se hiciera un lado para que pudiera encarar a su ex-novio.
-No me esperaba eso de ti Yukino. Te has comportado de una manera muy rastrera. Se que yo no soy el mejor ejemplo, pero yo he ido cambiando con los años. Parece que para ti siempre es lo mismo- se agachó dejando estupefacta a la profesora, que había empezado a llorar, y se dirigió a la niña que en ese momento quedaba enfrente suyo-. Te prometo que nos veremos pronto. Pero compórtate y… de todas maneras, ayuda a tu madre en todo.
La pequeña asintió y abrazó a su padre fuertemente mientras él se lo devolvía. Lagrimas habían empezado a salir de los ojos de Sue y Sôichirô hacía lo imposible por no llorar.
Her feelings she hides -- Sus sentimientos esconde
Her dreams she can't find -- sus sueños no encuentra
She's losing her mind -- Ella esta perdiendo la cabeza
She's fallen behind -- se esta quedando atrás
She can't find her place -- Ella no puede encontrar su lugar
She's losing her faith -- esta perdiendo la fe
She's fallen from grace -- cayo en desgracia
She's all over the place -- esta por todo el lugar
Yeah, oh
Se mantuvieron así durante unos segundos, intentando lo máximo posible aquél abrazo que no querían que terminara, bajo la atenta mirada de todos. Los que se habían mantenido al margen -Tsubaki, Aya, Rika, y Tsubasa-, vieron esta escena como una gran muestra de ternura, algo que les gustaría haber visto tiempo atrás.
Por fin Sôichirô podría disfrutar de su hija. Podría pasar su tiempo con ella y ya no estaría sumido en la soledad en la que se había envuelto tiempo atrás. Pero…
¿Qué pasaría con Yukino?
She wants to go home, but nobody's home -- Ella quiere ir a casa, pero no hay nadie en casa
It's where she lies, broken inside -- es donde ella se tumba, rota dentro.
With no place to go -- sin sitio a donde ir,
no place to go to dry her eyes -- sin sitio donde ir a secar sus ojos
Broken inside -- rota dentro.
Finalmente se soltaron y el ojiazul miró a la cara a la niña. Al ver que esta lloraba le secó las lágrimas suavemente con el dorso de su mano y luego le esbozó una sonrisa, contagiando así, a la niña.
-No quiero que llores- le susurró con ternura-. No me gusta que lo hagas, haces que me sienta mal. Prométeme que no llorarás.
-Te… te lo prometo.
-Así me gusta.
No dijeron nada más. Sôichirô volvió a abrazarla y, después de darle un beso en la frente, se levantó, dirigió otra mirada de soslayo a la madre de su hija, dio media vuelta y se marchó sin añadir nada más y dejándolos a todos anonadados y con la palabra en la boca.
She's lost inside -- Ella esta perdida por dentro,
lost inside... oh oh -- perdida por dentro… oh oh
she's lost inside -- Ella esta perdida por dentro,
lost inside... oh oh -- perdida por dentro… oh oh
Nadie dijo nada. Tampoco hacía falta, había quedado todo dicho momentos antes. Yukino fue la primera en reaccionar, entrando estrepitosamente dentro de la casa y dejando a todos en le recibidor. No contestó a los llamados de ninguno de los presentes mientras se dirigía a encerrarse en su habitación. Al llegar a ella cerró la puerta y se apoyó en ella asimilando, al mismo tiempo, todo lo ocurrido.
Sin previo aviso empezó a llorar como quería desde hacía un buen rato y se dejó caer apoyada aún en la puerta. Todo tipo de maldiciones pasaban por su cabeza, mandándoselas a ella misma.
El ruido de alguien picando a la puerta la sacó de sus cavilaciones. ¿Qué querrían ahora? Ya había tenido suficiente en un día.
-No quiero ver a nadie- pudo decir entre sollozos-. Marchaos y dejadme en paz.
-Mamá…- la débil voz de Sue llegó a sus oídos desde el otro lado de la puerta-. Mamá… por favor… ábreme…
Yukino sacó fuerzas de donde no las tenía e hizo caso a la niña. La única persona que podía ver en ese momento era a su hija. Tan solo quería abrazarla y olvidar su vida que se había convertido en una horrible pesadilla gracias a ella misma.
Y así lo hizo. Abrió la puerta encontrándose con la mirada grisácea de Sue. La niña vio a su madre con temor a un rechazo, tal vez causado por su acción precipitada.
Pero el rechazo no llegó a verse ya que Yukino, lo primero que hizo fue coger a su hija y estrecharla entre sus brazos como si fuera a desaparecer de un momento a otro.
-Ma-mamá…- empezó a sollozar la pequeña-. Lo siento… no te enfades conmigo, por favor…
-¿Cómo me voy a enfadar contigo, Sue? Lo que has hecho es algo que debería haberlo hecho yo hace mucho. Has sido muy valiente, de verdad.
Sue tan solo se abrazó más a su madre y se quedaron un rato así, llorando, y a la vez pensando en lo que pasaría a partir de ese momento.
Continuará…
[Inoportunas y odiosas notas de la autora]: ¡Konnichiwa!!!
¿Cómo estáis todos? Pues yo aquí, como podéis comprobar, trabajando duro para acabar lo antes posible este fic que a este paso será mas largo que el Quijote. XDD en fin… espero que os haya gustado. Lo cierto es que es bastante melodramático… pero que le voy ha hacer… tenía que ser así para que vierais que lo que ha pasado no va en broma… ¡¡Nuestro queridísimo Sôichirô se va!! Jooooo… y parece que le ha sentado un poco mal que Yuki le mintiera durante tanto… ¿no? ß vaya ironía…
Aclaraciones:
(*) Sôichirô se acercó levemente y le lanzó el diario a la profesora, igual que en su momento hiciera ella a él con uno de sus trabajos : bueno… supongo que todos o casi todos habéis visto la serie de TV de Kare Kano, o si no el cómic, así que supongo que os acordáis cuando Sôichirô obliga a Yukino a hacerle los deberes y trabajos (en el 2º capítulo del anime), pues con esto me refiero a cuando Yukino se harta del chantaje y una tarde se lo dice… bueno… el caso es que Yukino le lanza el trabajo a Sôichirô al pecho de manera bastante brusca y cogiendo al moreno por sorpresa. Pues me refería a eso… (Esa parrafada de explicación… U)
La canción que sale en este capítulo (es la primera vez que añado una canción en este fic, pero la situación lo requería) es de Avril Lavigne y se llama “Nobody's Home” y para mas información es del disco Under My Skin. La traducción de la canción la he cogido del fic Hide Secret Time de Kirsche, así que el merito es suyo.
Bueno… creo que no tengo más que añadir. Bueno… sí. Éste capítulo va dedicado a dos personas: a Sika, mi mejor amiga y casi hermana (ya sabes porqué XDD), y a mi hermana pequeña (que parece mas grande que yo aunque nos llevemos dos años XD), que creo que la tengo un poquito amargada y que vea que si que pienso en ella (no se si me entenderá esta chica… es mas despiste… u.û)
Bueno… nada mas por el momento. Tan solo decir que Internet no es que me vaya muy bien así que no se cuando pueda leer los mails (si es que me enviáis) y que intentaré acabar el capítulo 23 lo antes posible… creo que será el último. ^^ Recemos por ello XDD
Bueno… lo de siempre… comentarios, criticas constructivas, tomatazos, ruegos, peticiones y demás a hikari_87@hotmail.com o a dark_hikari_87@hotmail.com
¡Nos leemos pronto!!!!!
Hikari Katsuragi