Sôji, incapaz de soportar que todo el mundo le recuerde lo mucho que se parece a Reiji a su padre, Reichirô, deja entrever un día su envídia a su hermano. Este se da cuenta de que su existencia no causa más que sufrimiento a Sôji y, aturdido, empieza a meterse en problemas. Un destino implacable, un joven que ha perdido el rumbo... ¿Qué será de esta relación empañada de tristeza? |